La economía es la ciencia social que estudia las decisiones “racionales” de los individuos, las empresas y sociedades para satisfacer necesidades humanas ilimitadas con recursos limitados.
Partiendo de esta noción, se puede apreciar que el éxito del modelo capitalista neoliberal, radica en cómo se vendieron las necesidades ilimitadas, porque si bien es cierto, que existen muchos recursos naturales no renovables y escasos, lo es también que no todas las necesidades que se tienen hoy en sociedad, son “reales”.
Esta es la trampa del consumismo y del individualismo en la que como sociedad nos encontramos, la que sostiene al mismo modelo, y que genera paradójicamente mayor escasez de recursos que sí son finitos y esenciales (agua o alimentos), para producir bienes, experiencias, modos de vida no indispensables, y muchas veces, inalcanzables.

Fuente: https://www.mcoghlan.mx/blog/casas-modernas-de-lujo-2/,2026
Las necesidades
Sumado a esta constante de deseos interminables, para unos más otros menos, hay que subrayar que el problema no es solo económico, sino que este individualismo se ha ido permeando en todos los ámbitos de la vida.
En México, estamos frente a generaciones de madres y padres que crían hijos con pocas o nulas redes de apoyo. Primero por las largas jornadas laborales existentes en la mayor parte de Latinoamérica; y segundo porque se nos ha convencido de hacerlo solos, porque: si lo decidimos, es nuestro deber malabarear el trabajo, los hijos, la pareja, la salud, las finanzas y el ocio, y si no podemos, no somos suficientes. Que a los padres ya no debe de cuidarles la familia, no les debemos nada, pero no hay, ni en cuanto a los hijos, padres o personas con necesidades de cuidados un sistema de gobierno o una comunidad que apoye en sostener.
En el mejor de los casos entonces,quienes asumen este cuidado; madres, padres, familiares, se enfrentan a situaciones precarias (informalidad o abandono laboral, dependencia económica que genera diversos tipos de violencia, pobreza en el mediano y largo plazo, deterioro de salud física y mental entre otras).

Y ¿quién cuida al cuidador?
Esta reflexión parece llevarnos a repensar el orden actual de las cosas, desde Confucio en Oriente, de quien retomo el principio esencial de que, a partir del amor hacia uno mismo, se ama a la familia; a partir de la familia a la sociedad, hasta desplegar el amor hacia todos. Mencio (c. 372-289 a. C.). De Aristóteles, (en su libro zoon politikon), quien argumenta que la comunidad es indispensable para lograr el bien común y la vida buena.
Desde la encíclica MAGNIFICA HUMANITAS del Papa actual León XIV, y a partir de una óptica de alguien no practicante, es valioso retomar el llamado a la reintegración comunitaria que aquí se hace: Hoy, reconstruir significa reconocer que, en la pluralidad de voces y visiones que a veces recuerda la dispersión de las lenguas, existe, sin embargo, una posibilidad luminosa: la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común en el cual hacer crecer la justicia y la fraternidad.
Y no solo encontramos esta crítica en documentos antiguos o de orden religioso, este siglo nos demuestra como el trabajo de la sociedad civil, la sociedad de “a pie”, la colaboración vecinal, son fundamentales para sostener la vida, para resolver problemáticas y para cambiar el discurso individualista por la vuelta a la comunidad en todos los espacios que habitamos.
Entonces quizás, allí donde la libertad y la responsabilidad se entrelazan con el cuidado recíproco y la verdadera solidaridad, y donde el progreso se mide por la dignidad de cada uno y por el bien de los pueblos, está el camino a seguir.
Bibliografía consultada
http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1794-58872014000100008
https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-66492018000100011
https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html
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Por: Dra. Beatriz Montserrat Gómez Martínez
