San Luis Potosí, S.L.P., sábado 13 de junio de 2026.- El aumento en el costo de los alimentos continúa presionando la economía de las familias de San Luis Potosí, luego de que la canasta alimentaria registrara incrementos superiores a la inflación general durante mayo de 2026, impulsada principalmente por el encarecimiento del jitomate, la papa y los alimentos consumidos fuera del hogar.
De acuerdo con el más reciente reporte de Líneas de Pobreza del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la canasta alimentaria aumentó 6.9 por ciento anual en zonas urbanas y 6.3 por ciento en áreas rurales, porcentajes que superan ampliamente la inflación nacional de 3.9 por ciento.
Para los hogares potosinos, el dato cobra especial relevancia debido a que productos básicos de consumo diario registraron incrementos considerables. El caso más significativo fue el del jitomate, cuyo precio se elevó 99.2 por ciento en comparación con mayo del año pasado, convirtiéndose en el principal factor detrás del encarecimiento de la alimentación en el país.
La papa también registró un fuerte aumento de 57.3 por ciento anual, afectando especialmente a las familias de comunidades rurales, donde forma parte importante de la dieta cotidiana.
Aunque el reporte del INEGI refleja el fuerte incremento anual del jitomate, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó recientemente que el producto comenzó a mostrar una tendencia a la baja en las últimas semanas. Actualmente, el precio promedio nacional se ubica en 47.68 pesos por kilogramo.
Según datos del programa “Quién es Quién en los Precios”, el costo promedio del jitomate disminuyó de 57.22 a 47.68 pesos por kilogramo en apenas tres semanas, una reducción cercana al 17 por ciento. Los precios más bajos se encuentran en las Centrales de Abasto, donde el kilogramo puede adquirirse en alrededor de 30.31 pesos.
La disminución coincide con la implementación del Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate, impulsado por el Gobierno Federal para estabilizar el mercado de este producto básico.
Además de los alimentos frescos, otro factor que afecta el presupuesto de los potosinos es el aumento en el costo de comer fuera de casa. El INEGI reportó que los alimentos y bebidas consumidos en restaurantes, fondas y otros establecimientos registraron un incremento anual de 6.6 por ciento.
El organismo también informó que una persona que habita en una zona urbana requiere actualmente al menos 2 mil 597 pesos mensuales para cubrir únicamente sus necesidades alimentarias, mientras que en las áreas rurales el monto asciende a mil 960 pesos.
Cuando se consideran gastos adicionales como transporte, educación, vivienda, salud y servicios básicos, el ingreso necesario aumenta a 4 mil 929 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y a 3 mil 554 pesos en localidades rurales.
A ello se suma el incremento en otros rubros que impactan directamente el gasto familiar. El transporte público registró aumentos de hasta 7.9 por ciento anual, mientras que los servicios relacionados con educación, cultura y recreación subieron 5.9 por ciento.
Aunque algunos productos como el jitomate muestran señales de estabilización, los datos reflejan que el costo de la alimentación continúa creciendo por encima de la inflación, situación que mantiene presión sobre el poder adquisitivo de miles de familias en San Luis Potosí.