San Luis Potosí, S.L.P., miércoles 03 de junio de 2026.- La pasión por coleccionar estampas de futbol tiene su origen en la Copa del Mundo de 1970, celebrada en México, cuando la editorial italiana Panini lanzó el primer álbum oficial de un Mundial. Lo que comenzó como una estrategia para acercar a los aficionados al torneo terminó por convertirse en una tradición que ha trascendido generaciones.
A diferencia de los álbumes actuales, las estampas de aquella época no eran autoadheribles. Los coleccionistas debían utilizar resistol o engrudo para pegarlas, situación que provocó que muchos ejemplares terminaran deteriorados, incompletos o dañados con el paso del tiempo. Debido a su rareza, un álbum original completo de México 70 puede alcanzar hoy un valor considerable entre coleccionistas.
Entre las estampas más codiciadas figuraban las de grandes leyendas del futbol mundial como Pelé y Franz Beckenbauer, jugadores que marcaron una época y que fueron protagonistas de uno de los torneos más recordados en la historia del deporte.
El Mundial de México 70 también representó un momento histórico para la televisión al convertirse en la primera Copa del Mundo transmitida a color. La innovación tecnológica permitió que millones de aficionados siguieran el torneo desde sus hogares y fortaleció el interés por reunir las estampas de sus futbolistas favoritos.
La afición por los álbumes mundialistas creció aún más durante México 86, edición en la que la mascota Pique, un chile con sombrero charro, se convirtió en uno de los símbolos más representativos del torneo. A partir de entonces, el intercambio de estampas pasó a formar parte de la cultura futbolera en escuelas, plazas, mercados y espacios públicos de todo el país.
A las puertas de la Copa del Mundo de 2026, México volverá a hacer historia al convertirse en el primer país en albergar tres ediciones del torneo. Para miles de aficionados, completar un álbum sigue siendo mucho más que una actividad recreativa: representa la oportunidad de conservar recuerdos, compartir experiencias entre generaciones y mantener viva una de las tradiciones más arraigadas del futbol.