“Estamos importando violencia”: Fernando Coca sobre tráfico de armas

Durante su visita a la capital se dio la presentación de su obra "Balas con Remitente".

Por

Ernesto García

- viernes, mayo 29 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., viernes 29 de mayo de 2026.- El flujo ilegal de armamento procedente de Estados Unidos hacia México ha sido uno de los principales factores que han fortalecido a los grupos criminales y agravado los niveles de violencia en el país durante las últimas dos décadas, afirmó el periodista e investigador Fernando Coca Meneses, autor del libro “Balas con Remitente, el tráfico de armas de Estados Unidos a México”.

Durante su visita a la capital y la presentación de su obra, el especialista sostuvo que el poder de fuego con el que actualmente operan las organizaciones delictivas dificulta significativamente las tareas de seguridad y combate al crimen.

Explicó que gran parte del armamento asegurado a grupos criminales corresponde a armas de uso militar que no son fabricadas ni comercializadas legalmente en México. Entre ellas destacó rifles de alto calibre como los Barrett calibre .50, capaces de causar daños considerables a largas distancias.

“Estamos hablando de armas con una capacidad destructiva enorme que terminan en manos del crimen organizado mediante redes de tráfico ilegal. Por eso sostengo que la violencia también se importa, porque sin ese arsenal estos grupos tendrían muchas más dificultades para controlar territorios y enfrentar a las autoridades”, señaló.

Coca Meneses advirtió además que los delincuentes cuentan actualmente con cargadores de alta capacidad que permiten efectuar decenas de disparos de manera continua, una situación que, dijo, ha transformado la dinámica de la violencia en distintas regiones del país.

El autor vinculó este fenómeno con la expiración de una legislación estadounidense que restringía la fabricación y venta de armas de asalto. Según explicó, al no renovarse dicha normativa, aumentó la disponibilidad de armamento militar que posteriormente comenzó a llegar de forma ilegal a territorio mexicano.

“Desde mediados de la década de los 2000 se observa un incremento en el ingreso de armas de guerra hacia México. Ese flujo coincide con el fortalecimiento de los grupos criminales y con el aumento de los índices de violencia”, indicó.

El periodista consideró que la solución pasa por una estrategia binacional más efectiva entre México y Estados Unidos para frenar el tráfico de armas. Aunque reconoció los esfuerzos recientes de autoridades estadounidenses para decomisar miles de armas destinadas al mercado ilegal, señaló que las cifras siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema.

Destacó que México destina una importante cantidad de recursos para enfrentar las consecuencias de la violencia, mientras que diversas organizaciones y algunos legisladores estadounidenses impulsan regulaciones más estrictas sobre la venta de armamento; sin embargo, consideró que las medidas actuales todavía no logran contener el flujo de armas hacia territorio mexicano.

Finalmente, sostuvo que reducir la disponibilidad de armamento ilegal sería un paso fundamental para disminuir la capacidad operativa de los grupos criminales y, con ello, los niveles de violencia. Afirmó que detrás de este fenómeno existe una industria multimillonaria que obtiene importantes beneficios económicos del comercio de armas a nivel internacional.