Ottawa, CAN., jueves 19 de febrero de 2026.- El gobierno de Canadá, encabezado por Mark Carney, presentó una nueva estrategia de defensa que marca un viraje hacia la autosuficiencia militar e industrial.
El plan, valuado en más de medio billón de dólares canadienses, busca fortalecer a las Fuerzas Armadas mediante el impulso a proveedores nacionales, con la meta de reducir la dependencia de Estados Unidos. La iniciativa contempla incrementar hasta en 240 por ciento los ingresos del sector, generar alrededor de 125 mil empleos y elevar en 50 por ciento las exportaciones en los próximos diez años.
La nueva ruta responde a un entorno internacional más incierto y al avance de tecnologías estratégicas, bajo la premisa de que el país ya no puede sostener vulnerabilidades derivadas de su dependencia externa en materia de defensa.
Este reposicionamiento también ocurre en medio de tensiones comerciales y políticas con Washington, especialmente tras las medidas impulsadas por el presidente Donald Trump y el replanteamiento de alianzas por parte de Ottawa, que ha intensificado su acercamiento con Europa.
Con esta estrategia, Canadá busca consolidar su soberanía en seguridad y construir una base industrial propia que respalde tanto su protección territorial como su desarrollo económico.