Se rompe buena racha de remesas en San Luis Potosí

Estado registró una caída de más de 500 millones de pesos.

Por

Ernesto García

- jueves, febrero 5 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P. jueves 5 de febrero de 2026.– La bonanza de remesas que sostuvo a San Luis Potosí durante más de una década llegó a su fin en 2025. De acuerdo con cifras del Banco de México, el estado captó 2 mil 052.3 millones de dólares en envíos desde Estados Unidos, una caída de 31.1 por ciento respecto a 2024, lo que significó que más de 535.5 millones de pesos dejaran de llegar a los hogares potosinos.

La caída implicó que más de 535.5 millones de pesos dejaran de llegar a los hogares potosinos que dependen de estos recursos, marcando un punto de inflexión en uno de los principales flujos económicos para miles de familias en la entidad.


Durante 2024, San Luis Potosí se mantuvo dentro de un contexto de crecimiento sostenido en el envío de remesas, una tendencia que se había consolidado desde hace más de diez años y que posicionó a este ingreso como un pilar clave para la economía local, especialmente en municipios con alta migración hacia Estados Unidos.


Sin embargo, los datos correspondientes a 2025 reflejan un cambio en ese comportamiento histórico, con una reducción significativa en los montos captados, lo que podría estar asociado a factores como el endurecimiento de las condiciones laborales para los migrantes, la inflación en Estados Unidos o ajustes en los patrones de envío de dinero.



La contracción en el flujo de remesas no fue un fenómeno exclusivo de San Luis Potosí, sino que se replicó en todo el país. A nivel nacional, los envíos de dinero desde el extranjero pasaron de 64 mil 746.4 millones de dólares a 61 mil 791.2 millones de dólares en el periodo siguiente, lo que confirma un retroceso generalizado. 


Este comportamiento se vincula con un contexto más restrictivo en Estados Unidos, marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el gobierno de Donald Trump, el reforzamiento de la vigilancia fronteriza y un ambiente de incertidumbre que ha inhibido el envío regular de recursos por parte de la comunidad migrante mexicana.