Washington D.C., E.U.A., viernes 30 de enero de 2026.- Documentos internos del FBI revelan que la agencia recibió y procesó, durante años, denuncias ciudadanas que vinculaban a Donald Trump con Jeffrey Epstein y con presuntos casos de agresión sexual ocurridos entre las décadas de 1980 y 2000.
Los reportes fueron elaborados por el Centro Nacional de Operaciones de Amenazas del Buró y forman parte de una nueva serie de archivos entregados por el Departamento de Justicia, luego de una orden emitida por el Congreso de Estados Unidos. En ellos se detalla que cada queja fue registrada y sometida a revisiones preliminares, que incluyeron la verificación de antecedentes de los denunciantes y diversos intentos por contactarlos para ampliar sus declaraciones.
Los nombres de las personas que presentaron las denuncias aparecen censurados. En varios casos, el propio FBI dejó constancia de que no logró ubicar a los informantes, que la información aportada no resultó probatoria o que existían inconsistencias en los relatos. Algunos testimonios fueron clasificados como no creíbles debido a antecedentes psiquiátricos o contradicciones detectadas durante la revisión.
Entre los señalamientos figura el testimonio de una mujer que aseguró haber sido violada por Trump en la residencia de Mar-a-Lago cuando tenía entre 13 y 14 años. Otra denuncia mencionó supuestos eventos conocidos como calendar girls, en los que se habría permitido el abuso de menores en presencia de Ghislaine Maxwell.
También se incluyó el relato de una mujer que afirmó que una amiga fue forzada a realizar actos sexuales con Trump en Nueva Jersey, hace aproximadamente 35 años, cuando la presunta víctima era menor de edad. En otro caso, una exmodelo declaró haber asistido a fiestas en la residencia de Epstein en Nueva York, donde dijo haber visto a Trump y al expresidente Bill Clinton en reuniones que describió como encuentros sexuales con menores.
Además, una denuncia realizada en línea señaló la existencia de una supuesta red de tráfico sexual en el campo de golf de Trump en Rancho Palos Verdes, entre 1995 y 1996.
El actual presidente de Estados Unidos ha negado de manera reiterada cualquier conducta ilegal o vínculo delictivo relacionado con Epstein. Trump sostiene que las acusaciones forman parte de ataques políticos promovidos por el Partido Demócrata para dañar su imagen pública.