San Luis Potosí, S.L.P., sábado 31 de enero de 2026.- Con más de 25 años de trayectoria, Tamales de Doña Piedad se ha consolidado como un referente en la elaboración de este platillo típico en San Luis Potosí, manteniendo viva una tradición profundamente arraigada en la cultura mexicana, especialmente durante la celebración del Día de la Candelaria.
En un día normal, el negocio familiar produce y vende alrededor de 600 tamales, siendo los más solicitados los tamales dulces gourmet, entre los que destacan los sabores de zarzamora, Nutella y Gansito, así como los de acelga. A estos se suman los especiales de chicharrón, mole y costilla, además del tamal tradicional, considerado indispensable dentro de su oferta.

La señora Carmen Palomares, encargada del lugar, explicó que el Día de la Candelaria es una fecha clave para este platillo, ya que marca el cierre del ciclo navideño con la presentación del Niño Dios, una tradición ligada a la fe católica. Quienes encuentran al Niño en la rosca de Reyes asumen el compromiso de ofrecer tamales el 2 de febrero, fortaleciendo así una costumbre que se transmite de generación en generación.
Para esta celebración, Tamales Doña Piedad se prepara con una producción especial, iniciando actividades desde temprano y comenzando la venta aproximadamente entre las 10 y 11 de la mañana, la cual se mantendrá hasta agotar existencias. Además, el establecimiento anunció que habrá obsequios para los clientes, como muestra de agradecimiento, y que aún se reciben pedidos hasta el día previo a la festividad.

El negocio atiende pedidos a través de redes sociales, principalmente Facebook y WhatsApp, y cuenta con un punto de venta físico ubicado en Prolongación Muñoz 2120. La popularidad de sus tamales ha trascendido fronteras, ya que personas de otras entidades del país e incluso de Estados Unidos acuden para adquirirlos.
Finalmente, Doña Piedad destacó que el éxito de sus tamales radica en el cariño y amor con los que son elaborados, buscando que cada cliente recuerde los sabores de casa, de la madre o la abuela, y los momentos de convivencia familiar que caracterizan esta tradición mexicana, considerada una de las más significativas durante el Día de la Candelaria.
