México en riesgo sanitario por Sarampión: UASLP

Alta movilidad y baja vacunación principales razones: Andreu Comas García.

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Redacción

- miércoles, enero 21 de 2026

San Luis Potosí, S.L.P., miércoles 21 de enero de 2026.- México enfrenta un riesgo real de perder su certificación como país libre de sarampión debido a la alta movilidad poblacional y a la disminución sostenida en la cobertura de vacunación, advirtió el doctor Andreu Comas García, docente e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).

El especialista señaló que, aunque el brote inicial detectado en Chihuahua logró ser contenido, el virus ya se ha extendido a otras entidades del país, lo que ha encendido alertas a nivel nacional y regional. Indicó que México, Estados Unidos y Canadá comparten actualmente un riesgo elevado de perder el estatus sanitario que acredita la eliminación del sarampión en América del Norte.

Comas García explicó que el principal factor detrás del resurgimiento de la enfermedad es la caída progresiva en las coberturas de vacunación durante los últimos nueve años. Recordó que para mantener la protección colectiva se requiere una cobertura superior al 95 por ciento; sin embargo, en México esta cifra descendió gradualmente hasta ubicarse entre el 80 y 90 por ciento. Incluso, en 2021 y 2022 se documentó que sólo uno de cada tres niños de seis años contaba con un esquema completo de vacunación.

Aunque la diferencia porcentual puede parecer mínima, el investigador subrayó que, al traducirse en personas sin protección, el impacto es considerable y ha favorecido el regreso del sarampión y de otras enfermedades prevenibles por vacunación.

Otro elemento que incrementa la preocupación es la proximidad del Mundial de Futbol, cuyas sedes en México serán Nuevo León, Jalisco y Ciudad de México. Actualmente, Jalisco concentra cerca de la mitad de los casos confirmados en el país, mientras que la capital mantiene una tendencia creciente. A ello se suma la intensa movilidad interna y el flujo internacional de personas entre México, Estados Unidos y Canadá, regiones donde el sarampión representa uno de los principales retos sanitarios.

El especialista destacó que el sarampión no es una enfermedad exclusiva de la infancia. Nueve de cada diez casos se presentan en personas menores de 40 años. Aunque el 37 por ciento corresponde a menores de nueve años, cerca del 60 por ciento se concentra en el grupo de 10 a 39 años, lo que evidencia deficiencias acumuladas en los esquemas de vacunación desde 2015. La eliminación del refuerzo contra sarampión y rubéola a los 12 años también ha contribuido a la vulnerabilidad en jóvenes y adultos.

En cuanto a los síntomas, detalló que la enfermedad inicia con malestar general y fiebre alta, que puede superar los 40 grados, seguida de una erupción cutánea que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo. También se presentan tos, estornudos, enrojecimiento de ojos, dolor de garganta, inflamación de ganglios en el cuello y decaimiento general. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera, el sarampión puede provocar complicaciones graves como neumonía, infecciones cerebrales e incluso la pérdida parcial de la memoria inmunológica.

El sarampión es además altamente contagioso, ya que una sola persona puede infectar entre 14 y 16 individuos en contextos de baja vacunación. Por ello, Comas García insistió en la necesidad de revisar y completar esquemas de vacunación no sólo en niños pequeños, sino también en personas mayores de seis años.

En San Luis Potosí, se han confirmado tres casos en lo que va del año: dos en bebés de dos y once meses, y uno en una mujer adulta. Los contagios están relacionados con un caso importado desde Chiapas. El investigador explicó que entidades como Guerrero, Chiapas y San Luis Potosí registran una alta movilidad de trabajadores temporales, lo que facilita la propagación del virus.

Finalmente, el especialista hizo un llamado a la corresponsabilidad entre autoridades y ciudadanía. Exhortó a las personas que no estén vacunadas o que desconozcan su estatus a acudir a los servicios de salud, así como a buscar atención médica inmediata ante síntomas sospechosos y respetar las medidas de aislamiento para evitar nuevos contagios.