San Luis Potosí, S.L.P., lunes 12 de enero de 2026.– Mientras en otras entidades del país las llamadas rifas colombianas ya son identificadas como una modalidad de extorsión y cobro de piso disfrazado, con vínculos a delitos de alto impacto, en San Luis Potosí la Fiscalía General del Estado asegura que no existen denuncias formales relacionadas con este esquema, pese a existencia de rifas en el mercado de abastos.
En mercados y centrales de abastos, este fenómeno también conocido como fraude gota a gota ha sido documentado en distintos estados como una práctica que comienza con supuestos apoyos económicos o rifas atractivas y que, con el tiempo, deriva en presiones económicas, amenazas y disputas por el control de las ganancias, además de estar asociado, en algunos casos, a secuestros, desapariciones y homicidios.
En San Luis Potosí, comerciantes han advertido de manera extraoficial la realización de rifas al interior de la Central de Abastos, promovidas de voz en voz e incluso, en etapas previas, mediante redes sociales. De acuerdo con información recabada, se ofrecen boletos con precios que van de 20 a mil pesos para sorteos de vehículos, electrodomésticos, dinero en efectivo, gorras o joyería, generando una clientela cautiva entre locatarios y trabajadores.
Pese a este contexto, la fiscal general del Estado, Manuela García Cázares, sostuvo que no se ha recibido ninguna denuncia formal por este tipo de extorsión. Explicó que las rifas colombianas que han sido detectadas recientemente en entidades como Jalisco y que suelen operar en zonas de alta afluencia comercial, pero aclaró que hasta ahora no hay registros oficiales en la entidad.
No obstante, la fiscal indicó que la dependencia se mantiene atenta a la forma de operar de estos grupos delictivos y da seguimiento a la información que se genera a nivel nacional. En este sentido, hizo un llamado a la población para que, en caso de recibir llamadas, mensajes o cualquier tipo de contacto relacionado con estas supuestas rifas, acudan a denunciar ante la Fiscalía.
Subrayó que las denuncias pueden realizarse con absoluta discreción y confidencialidad, lo que permitiría iniciar investigaciones sin poner en riesgo a las posibles víctimas, y reiteró que la colaboración ciudadana es clave para detectar y prevenir nuevas modalidades de extorsión.