San Luis Potosí, S.L.P., jueves 1 de enero de 2026. – Después de una larga noche de festejos por el fin de año, en la que para muchos no faltaron las copas de más, llega uno de los malestares más comunes: la resaca, conocida en México como cruda. Dolor de cabeza, náuseas, cansancio extremo y malestar general suelen aparecer desde las primeras horas del nuevo año, llevando a más de uno a prometer que no volverá a beber… al menos hasta la próxima celebración.
De acuerdo con especialistas, la resaca ocurre porque el alcohol deshidrata el cuerpo, irrita el sistema digestivo y altera el sueño. Además, durante su metabolismo se generan sustancias tóxicas, como el acetaldehído, que se acumulan en el organismo cuando el consumo es excesivo. El Boletín Médico del Hospital Infantil de México señala que la deshidratación y estos metabolitos son los principales responsables de los síntomas que acompañan a la cruda.
El proceso inicia cuando el etanol presente en las bebidas alcohólicas es metabolizado en el hígado por la enzima alcohol deshidrogenasa, que lo transforma primero en acetaldehído, una sustancia altamente tóxica. Posteriormente, este compuesto se convierte en acetato y finalmente se descompone en agua y dióxido de carbono para ser eliminado del cuerpo, según el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de Estados Unidos. Cuando este proceso es lento o el consumo fue elevado, los síntomas de la resaca se intensifican.
Especialistas advierten que la intensidad de la cruda depende de la cantidad de alcohol ingerido y de factores biológicos, como el sexo, ya que las mujeres suelen tener una menor cantidad de enzimas para metabolizar el alcohol. Sin embargo, una vez que los síntomas aparecen, existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a aliviar el malestar.
Uno de los consejos más comunes es no ignorar el antojo de alimentos dulces al despertar. Una malteada, miel en té, hot cakes, waffles o pan tostado con mermelada pueden ser una buena primera opción, siempre que se trate de alimentos lo más naturales posible. El alcohol interfiere con la producción de glucosa en el hígado, lo que puede provocar niveles bajos de azúcar en la sangre, por lo que elevarla ayuda a mejorar el estado general.
La hidratación es otro punto clave. Beber agua y sueros ayuda a reponer los líquidos y electrolitos perdidos por la micción constante que provoca el consumo de alcohol. Mantenerse hidratado puede reducir de manera significativa los efectos de la resaca. En caso de dolor de cabeza, el paracetamol puede ser útil, aunque se recomienda evitar medicamentos que puedan irritar el estómago si este se encuentra sensible.
Finalmente, aunque no existe una cura milagrosa para la cruda, la Facultad de Medicina de la UNAM coincide en que la mejor prevención es moderar el consumo de alcohol. Comer frutas y verduras ricas en antioxidantes, dormir un poco más y optar por caldos calientes como consomé de pollo, menudo o caldo de camarón puede ayudar al cuerpo a recuperarse. Eso sí, los especialistas recomiendan evitar el llamado “recalentado” de alcohol, ya que beber más solo retrasa la recuperación y aumenta el desgaste del organismo.